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Estos latinos dejaron una marca en nuestras comunidades y en la nación. Los perdimos en el 2020

El aclamado novelista Rudolfo Anaya, la actriz afrolatina Naya Rivera, el co-creador de “Ugly Betty” Silvio Horta y la soldado estadounidense Vanessa Guillén están entre los que recordamos.

El año 2020 ha sido un año marcado por el dolor y la pérdida, pero es en el espíritu del recuerdo, no de la tristeza, que destacamos las vidas de varios latinos de los que nos despedimos este año. Desde Hollywood hasta Washington, desde el mundo académico hasta las fuerzas armadas, estos son sólo algunos de los miembros de nuestra “familia” que enriquecieron nuestras comunidades, nuestras vidas y nuestra nación antes de dejarnos.

RUDOLFO ANAYA, 82, un “padrino” de la literatura chicana. Anaya es mejor conocido por su novela “Bendíceme, Ultima” (1972), en inglés “Bless Me, Ultima“, una historia ambientada en el Nuevo México de los años 40. “Ultima” sigue la relación entre un joven y una curandera que viene a vivir con su familia. Un best-seller en una época en que los latinos de los Estados Unidos rara vez eran representados en la ficción convencional, se ha convertido en una de las obras más aclamadas del canon literario chicano. “Ultima” inspiró a generaciones de escritores latinos, y fue adaptada a una obra de teatro, una ópera y una película.

“Libros como ‘Ultima’ son parte de nuestra historia personal de lectura. Como se enseñan en las escuelas, “no olvidamos vernos en la página por primera vez”, dijo el escritor y crítico Rigoberto González. “Ver nombres como el nuestro, y figuras que nos son familiares, es poderoso.” González dijo que cree que “Ultima” seguirá teniendo longevidad en las bibliotecas, escuelas y estanterías.

Anaya, un prolífico autor que escribió libros de misterio, libros infantiles y crónicas de viajes, recibió la National Humanities Medal de manos del presidente Barack Obama en 2016 por sus “historias pioneras del suroeste americano”.

NAYA RIVERA, 33 años, actriz y cantante. Las condolencias llegaron de todo el mundo cuando se supo de la muerte por ahogamiento de Rivera en julio. “Como latina, es raro que los personajes ricos y complejos nos reflejen en los medios de comunicación”, dijo la representante Alexandria Ocasio-Cortez, D-N.Y., en Twitter. “Naya trabajó duro para dar ese regalo a muchos.”

Rivera actuó durante toda su infancia, pero fue su papel en el programa de televisión “Glee” (2009-15) lo que la catapultó a la fama. Rivera, una defensora de la comunidad LGBTQ, de los inmigrantes y de los derechos de la mujer, ganó tres premios American Latino Media Arts Awards por su actuación y su canto. En 2016 publicó sus memorias, “Sorry Not Sorry: Dreams, Mistakes, and Growing Up“.

“Ella era la rara afro-latina en la red de televisión, y cuando su personaje se presentó como gay, fue un momento histórico para la representación de LGBTQ en horario estelar”, dijo el periodista de entretenimiento Jack Rico. Señalando que el 22% de los millennials latinos se identifican como miembros de la comunidad LGBTQ. Rico calificó la representación de Rivera de la animadora Santana López de “innovadora”, diciendo que allanó el camino para los personajes homosexuales en programas como “One Day at a Time” and “Vida.”.

Rico dijo que cree que Rivera murió en la cúspide de otro resurgimiento de su carrera. “Pude ver el verdadero estrellato en ella. Cuando la gente muere joven, realmente duele, porque los perdemos a ellos y también a su potencial”, dijo. “Ella fue una luz guía para todos nosotros que luchamos por más diversidad y representación.”

VANESSA GUILLÉN, 20 años, soldado del ejército de los Estados Unidos. Guillén, hija de inmigrantes mexicanos, nació y se crió en el área de Houston. Fue una ávida atleta en la secundaria y se unió al Ejército después de graduarse.

En abril, Guillén desapareció de Fort Hood, Texas, donde estaba enfilada. Frustrados por lo que consideraban una falta de respuesta del Ejército, su familia lanzó una campaña pública para llamar la atención sobre el caso de Guillén. Legisladores, celebridades y grupos de defensa de los latinos se unieron a su causa, y se difundió un vídeo de la madre de Guillén pidiendo ayuda a los militares para encontrar a su hija.

En julio se encontraron los restos de Guillén; las autoridades alegaron que había sido asesinada por un compañero y un cómplice.

“Es chocante y decepcionante que el Ejército no se tomara inicialmente más en serio su desaparición”, dijo Domingo García, presidente nacional de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos. “La muerte de Guillén dio lugar a un movimiento nacional ‘Mee too’ de mujeres en el ejército que se acercaron a contar sus historias de acoso sexual”. Tras una investigación, el Ejército despidió o suspendió a 14 líderes de Fort Hood e inició reformas de la política militar. El Ejército también promovió póstumamente a Guillén de soldado de primera clase a especialista.

PATRICK HIDALGO, 41 años, ex funcionario de la Casa Blanca. Hidalgo, el menor de cinco de una familia cubano-americana, era un empresario y organizador político con títulos de Georgetown, MIT y Harvard. Después de trabajar como director del voto hispano de Obama en Florida en 2008, fue nombrado para ocupar cargos en la Casa Blanca de Obama. Más tarde se desempeñó como asesor durante la histórica apertura de relaciones con Cuba.

Más recientemente, Hidalgo cofundó el Miami Freedom Project, una organización sin fines de lucro dedicada a crear un espacio para las voces progresistas en Miami. “Patrick entendió que este trabajo era difícil”, dijo Ana Sofía Peláez, otra cofundadora. “Pero entendía el dolor y el trauma, especialmente entre los cubano-americanos, que lo hacían difícil. Vio una oportunidad para sanar en Miami y para ayudar a la gente a expandir lo que pensaban que era su comunidad.”

Su causa de muerte fue originalmente reportada como una enfermedad cardíaca, pero la familia de Hidalgo cree que murió de Covid-19.

“Patrick tenía una genuina apertura a todos y a todo”, dijo Peláez. “Vivía con tal propósito, y eso atraía a la gente hacia él. Y nunca se preocupó por lo que había hecho. En vez de eso, se trataba de lo que nosotros, la gente, podíamos hacer juntos en el futuro.”

SILVIO HORTA, 45 años, co-creador de la serie de televisión “Uggly Betty”. Horta, un escritor/productor cubano-americano de primera generación, logró su mayor éxito adaptando una telenovela colombiana al drama cómico de la ABC “Ugly Betty”. El programa duró cuatro temporadas, convirtió a América Ferrera en una estrella y recibió numerosos elogios, incluyendo un premio Peabody.

Aclamado por su positivo retrato de una familia mexicana americana de clase trabajadora, el programa abordó temas como la inmigración, el dolor, la imagen corporal y la identidad sexual. Mientras que millones de espectadores apoyaban a la irrefrenable Betty Suárez (Ferrera), Horta dijo en 2007 que se veía a sí mismo en el personaje de Justin, el sobrino de Betty, que salió en la última temporada del programa.

“Siempre le estaré agradecido por la forma en que escribió nuestros personajes, con tanta gracia y matices”, dijo el actor Tony Plana, que interpretó al patriarca de la familia Suárez. “Aportó a la obra una maravillosa personalidad, dulzura y espíritu de colaboración. Su pérdida fue trágica. Tenía tanto talento y el potencial para crear mucho más”.

El médico forense del condado de Miami-Dade dijo que Horta murió por suicidio. En una declaración, su familia dijo: “Era un hombre amable y hermoso. Puede que se haya ido, pero su luz permanecerá encendida”.

JUAN GÓMEZ QUIÑONES, 80 años, investigador y activista de estudios chicanos. Quiñones, que nació en México y se crió en el barrio predominantemente latino de Boyle Heights en Los Ángeles, enseñó historia en la UCLA durante casi 50 años. Allí fue mentor, desafió e inspiró a generaciones de estudiantes, muchos de los cuales siguieron carreras en la política, el servicio público y la educación. Quiñones, ex director del Centro de Investigación de Estudios Chicanos de la UCLA, también formó parte de la junta del Mexican American Legal Defense and Educational Fund.

En una declaración, el gobernador de California Gavin Newsom elogió a Quiñones por “su trabajo pionero en el campo de los estudios chicanos y por ampliar los límites de nuestra comprensión de las comunidades mexicano-americanas de California”.

Álvaro Huerta, un ex estudiante que ahora es profesor asociado en la Universidad Politécnica del Estado de California, Pomona, dijo: “Fue duro con nosotros en la clase, porque quería prepararnos para lo que enfrentaríamos más tarde en nuestras carreras. Era un profesor riguroso, pero también tenía un lado muy compasivo”.

Huerta añadió que Quiñones creía que era importante que los latinos en el mundo académico se mantuvieran conectados a sus raíces; durante décadas, apoyó y participó en el activismo estudiantil.

“Quiñones estuvo entre la primera ola de chicanos que entraron en la educación superior”, dijo Huerta, que lo conocía desde hace 35 años. “A través de su investigación y tutoría, dedicó su vida a impulsar a los mexicanos y a los méxico-americanos”.

MIRIAM JIMÉNEZ ROMÁN, 69 años, investigadora afro-latina. Este año, las protestas por la muerte de George Floyd bajo la custodia de la policía de Minneapolis atrajeron la atención sobre el racismo y el colorismo en la comunidad latina. Sin embargo, Jiménez Román había estado investigando y discutiendo estos temas durante décadas. Jiménez Román fue co-fundadora y directora ejecutiva del Foro Afro-Latino@, un colectivo que aboga por los afro-latinos, y en 2010, co-editó The Afro-Latin@ Reader, una exploración histórica de la experiencia afro-latina de los Estados Unidos.

“Estuvo a la vanguardia de la conexión de la diáspora africana con la latinidad”, o la identidad latina, dijo su amigo y colega Josué Perea. “Ella estaba adelantada a su tiempo en contribuir a la investigación en este campo”.

Jiménez Román también trabajó para salvar la brecha entre el mundo académico y el público en general. “Siempre que planificábamos un evento o una conferencia, ella siempre trataba de incluir música o comida para que todos se sintieran bienvenidos”, dijo Perea.

Jiménez Román, que era originalmente de Puerto Rico, creció en el Spanish Harlem de la ciudad de Nueva York y más tarde enseñó en las universidades de Columbia, Brown y Nueva York. “Creo que a Miriam le gustaría ser recordada como una mujer del pueblo. Estaba muy comprometida con la igualdad y la equidad en la vida cotidiana”, dijo Perea. “Ella trataba a todos con respeto. Hablaba con un experto académico de la misma manera que hablaba con alguien en la parada de autobús.”

SORAYA SANTIAGO, 72 años, activista transexual. El padre de Santiago solía llevarla a los combates de boxeo en su Puerto Rico natal con la esperanza de hacer de alguna manera a su hijo más masculino. Pero Santiago siempre supo quién era ella – y eventualmente consiguió los papeles para probarlo. Con la bendición de su madre, Santiago se sometió a una cirugía de reasignación de género en la ciudad de Nueva York en 1975. Cuando se mudó de nuevo a la isla, fue la primera persona allí que reconoció públicamente haber hecho la transición. En otra primicia para Puerto Rico, más tarde solicitó con éxito a un tribunal que cambiara su nombre y género en su certificado de nacimiento.

Santiago, que tenía una peluquería, vivió abiertamente durante una época en que la visibilidad de los transexuales era casi nula. Eso requería valor debido a la homofobia y la violencia que todavía afectan a la comunidad LGBTQ de Puerto Rico.

“Valiente” es la mejor palabra para describirla,” dijo su amigo Pedro Julio Serrano. “Para hacer lo que ella hizo en los años 70, había que ser intrépido. Ella siguió su propio camino.”

En 2008, Santiago fue la primera persona abiertamente trans en postularse para un cargo público en Puerto Rico. En 2014, publicó sus memorias, “Hecha a mano” (“Made by Hand”). Y en 2019, obtuvo una licenciatura de la Universidad de Puerto Rico.

“Vivió su vida con tanta dignidad que la gente simplemente la respetó”, dijo Serrano. “Era carismática. Dondequiera que fuera, todos la notaban”.

TRINI LOPEZ, 83 años, cantante y compositor. De joven en Texas, López se emocionó cuando su padre le compró una guitarra acústica en una casa de empeños y le enseñó a tocarla. López siguió una carrera llena de historias en los años 60, codeándose con algunos de los más famosos de su época. Fue descubierto por Buddy Holly y tutelado por Frank Sinatra, y desarrolló una amistad con Elvis Presley. Incluso fue co-director de los Beatles, en París, antes de su debut en Estados Unidos.

El cineasta P. David Ebersole, quien recientemente completó un documental sobre López, confirmó a The Associated Press que López murió por complicaciones del Covid-19 en agosto.

Entre sus éxitos mundiales, López era conocido por sus versiones de “Lemon Tree” y “If I Had a Hammer”. “Fue uno de los primeros mexicano-americanos en irrumpir en la corriente principal”, dijo el cantante y compositor Mark Guerrero. “Era enorme”.

En una época en la que los artistas latinos eran presionados a menudo para adoptar nombres anglosajones, López abrazó sus raíces. “Estoy orgulloso de ser mexicano”, dijo al Seattle Times en 2017.

López actuó en programas de televisión y en películas, y su música también se usó en muchas películas. “Pudo tomar la música folclórica que era popular durante los años 60 y latinizarla, condimentarla”, dijo Guerrero. “Era muy encantador y tenía mucho carisma. Era un gran artista”.

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